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EL INCREÍBLE VÍNCULO ENTRE EL ACEITE DE OLIVA Y LA LONGEVIDAD

domingo, 10 de mayo de 2020

El aceite de oliva es el alimento más popular entre las comunidades más longevas del mundo. ¿Quiénes son? ¿Dónde se encuentran? Son personas alegres, vitales, independientes; que residen en las denominadas Zonas Azules. Están repartidas entre América, Asia y Europa. Y, aunque sus habitantes no comparten una misma tierra o cultura, tienen un punto en común: un alto porcentaje de ellos vive con comodidad hasta pasados los 100 años. En gran parte, gracias a una dieta carente de alimentos procesados y rica en ingredientes de origen vegetal; en varias de estas regiones, también gracias al consumo de aceite de oliva de excelente calidad.

Todo comenzó en el 2004 cuando el estadounidense Dan Buettner se embarcó en una aventura: encontrar las regiones con las poblaciones más longevas del mundo, aquellos rincones del planeta que contaran con el mayor porcentaje de personas centenarias; para luego descifrar sus secretos. Para ello se asoció con National Geographic; reunió a un equipo de demógrafos, antropólogos, investigadores y epidemiólogos. Cinco destinos fueron seleccionados: Icaria en Grecia, Cerdeña en Italia, Nicoya en Costa Rica, Loma Linda en California, Estados Unidos, y Okinawa en Japón. Luego de entrevistar a cientos de sus residentes, de observar sus costumbres, de convivir con algunos de ellos, Buettner y su equipo encontraron que las Zonas Azules, a pesar de sus claras diferencias, compartían ciertas características: hábitos que prolongaban su vida y protegían su salud. De dicho estudio nació uno de los artículos más populares en la historia de la revista National Geographic,  y en el 2008, Buettner publicó el primero de varios libros sobre el tema.

¿Cuál es, entonces, la receta de las cinco comunidades más longevas del mundo para llevar una vida extensa y saludable? Ni la casualidad, ni la genética; sino un conjunto de factores que moldean su rutina. Además del movimiento constante, un propósito definido, momentos de relajación y tiempo para dedicar a la familia y los amigos, la dieta aparece como uno de los principales determinantes de su larga vida. El aceite de oliva, en particular, es un componente estrella en varias de sus cocinas como en los hogares de las localidades mediterráneas.

En Icaria, Grecia, en donde consumen hasta seis cucharadas de aceite de oliva por día, una de cada tres personas alcanza los 90. No es suerte, Buettner atribuye esto a los estudios que demuestran que el consumo de este aceite aumenta el colesterol bueno y reduce el malo; disminuyendo así el riesgo de enfermedades cardíacas. “En Icaria descubrimos que la gente que consumía a diario al menos 100 gramos (4 cucharadas de aceite de oliva o ¼ taza) de aceite de oliva de la mejor calidad tenía 50% menos mortandad por padecimientos cardíacos”, cuenta Buettner en uno de sus libros. Al mismo tiempo, la demencia y las enfermedades crónicas más comunes del mundo son prácticamente inexistentes en esta isla. Un verdadero modelo de salud.

¿Cómo seguir el ejemplo de esta comunidad griega? Ejercicio moderado, actividades sociales, una siesta corta para evitar el estrés y una alimentación mediterránea. Una dieta abundante en frutas, verduras, legumbres, granos integrales, queso de cabra, una o dos copas de vino tinto al día, infusiones herbales y cantidades generosas de aceite de oliva extra virgen parece ser un buen punto de partida. El aceite de oliva se consume con pan, ensaladas y vegetales, además de ser empleado para cocinar prácticamente todo en las Zonas Azules. Porque además de reducir los riesgos de enfermedades cardíacas, es un potente antinflamatorio y antioxidante que -según algunos estudios publicados en el NCBI- podría ayudar a reducir el riesgo de enfermedades como el cáncer, la diabetes y el Alzheimer. Condiciones ausentes en estos cinco rincones del mundo.

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